Llibret Na Jordana 2004


Autor: Comissió Falla Na Jordana
Editor: Falla Na Jordana
Año: 2004
Idioma: valenciano
Dimensiones: 21 x 29,5 cm
Páginas: 178

 

La Falla Na Jordana publicó en 2004 un llibret donde casi todas las páginas estaban relacionadas con su monumento grande. En efecto, el catafalco, de lema “Tirant de festa” y ambientado en la época medieval, inspiró la forma y el fondo de la publicación: la forma, porque todas las páginas (excepto las de publicidad) utilizan un tipo de letra y unas ilustraciones que recuerdan a los escritos de la Edad Media; y el fondo, porque está escrito al estilo de esta época.

Tras los saludos de los presidentes mayor e infantil de la comisión, y las fotos de las falleras mayores, aparecen los listados de falleros y colaboradores bajo títulos como Llista d’aveïnament (en realidad, la junta directiva) o Les donzelles de la Cort (la corte de honor), dando así más ambientación medieval a la lectura. Después se puede leer la explicación de la falla infantil, escrita en verso por los propios artistas falleros (Marisa Falcó y Paco Pellicer) y por Jesús Català.

A continuación viene la parte más extensa del llibret, que consiste en una supuesta crónica de la vida en la localidad de Carmelot escrita por un tal Joan de Castellfort. El texto publicado es una edició a cargo de Jesús Català en base a los estudios del profesor Jordi Fenàs Bufalaga, con dibujos de Ramón Pla. La crónica (la explicación de la falla, en realidad) está salpicada de humor, y resulta muy divertido reconocer en los nombres que menciona a personas conocidas en el mundo de las Fallas como Vicenzo de Baiari (Vicente Bayarri, director de El Turista Fallero) o el catedrático Gil Manuel (Gil-Manuel Hernández, conocido investigador de las Fallas). Termina el libro con unas colaboraciones literarias, entre las que se incluye el divertido estudio de un retablo donde aparecen personajes como Félix Crespo, presidente de Junta Central Fallera.

En resumidas cuentas, el llibret es un gran trabajo de creación literaria encuadrado en una acertada maquetación que vale la pena tener en la estantería, para hojearlo y echar una sonrisa cuando apetezca. Eso sí, para entender algunos guiños (como pasaba en el propio monumento que se plantó) hay que estar enterado de lo que se cuece en el mundo de las Fallas.