Molinell-Alboraia tendrá una falla para reir por no llorar
Lágrimas pero de reir, no de llorar, habrá en la falla grande de Molinell-Alboraia, como se vio en la presentación de proyectos del pasado viernes.
Lágrimas pero de reir, no de llorar, habrá en la falla grande de Molinell-Alboraia, como se vio en la presentación de proyectos del pasado viernes.
La violencia de género será el tema de la falla grande de Antonio Molle-Gregorio Gea (Mislata), utilizándose así de nuevo un monumento fallero como medio para sensibilizar sobre problemas sociales.
Ramón Rodríguez (el que le cortó el rabo al perro de San Roque) estará encantado con la falla infantil de Zapadores-Vicente Lleó, porque se llamará “erre que erre” por obra y gracia del artista Ángel Navarro.
Algo se hunde en Ramiro de Maeztu-Leones, y no de depresión por algunos chistes de Vicente Alventosa. Una mezcla entre Titanic y Arca de Noé se va para abajo en la falla grande, y mientras, la infantil tan tranquila con sus plantas.
Cuando la mayoría dormimos, hay personas que se mueven por la noche… Y no son vampiros, sino trabajadores en horario nocturno. De ellos tratará la falla infantil de Císcar-Burriana, que de nuevo será de sección especial.
Más imposible que ver a Pere Fuset sin móvil, será el amor en la falla que José Jarauta “Pepo” plantará en San Vicente-Amparo Iturbi. Y en restaurante, cocinando el artista fallero y de salsas Carlos Herranz.
El TDAH (trastorno de déficit de atención e hiperactividad) será el protagonista de las fallas que plantará Els Lleons-Poeta Mas i Ros el próximo marzo, comisión que organizará además actividades paralelas sobre este tema.