Bocatas solidarios de parte de los ‘micaelos’
Casi un bocata por día del año ha donado la Falla Santa María Micaela-Martín el Humano, que le vendrán bien a la gente que lo pasa mal económicamente con o sin coronavirus.
Casi un bocata por día del año ha donado la Falla Santa María Micaela-Martín el Humano, que le vendrán bien a la gente que lo pasa mal económicamente con o sin coronavirus.
La solidaridad fallera no la paran ni los virus con o sin corona. Recientemente, la Falla Oeste de Dénia y la Falla José María Haro-Poeta Mas y Ros de València han realizado donaciones para personas necesitadas, precisamente motivadas por el Covid-19.
Comisiones y artistas falleros se han puesto en marcha para ayudar a luchar contra los trillones de coronavirus que nos han jorobado nuestra vida social y económica. Equipamientos de seguridad y ayuda social se han puesto en marcha desde el mundo fallero.
Los premios Sidret a la solidaridad han sido para la Falla Plaça del Patriarca-Universitat Vella y para la Fundació Amics de la Gent Major. Pero la Falla San Isidro, que es quien los da, quiso dar otro más por sorpresa a Carmen López.
¿No sabes lo que es el DCA? Como mucha gente no sabe que es un trastorno llamado daño cerebral adquirido, la Falla Albacete-Marvá colaborará con la asociación Nueva Opción para dar visibilidad a esta enfermedad.
Ani, la niña que protagonizará la próxima falla de Carrera de Malilla-Isla Cabrera, se hará muy famosa también por salir en chapas y pañuelos que venderá esta comisión fallera a beneficio de la Casa Ronald McDonald de València.
La Falla Convento Jerusalén plantará mil árboles para compensar su emisión de CO2 a la atmósfera (y no solo de la cremà, que no es poca con el pedazo falla que plantan), dentro de su proyecto ecológico y pionero en la fiesta denominado “Convento más verde”.