¡Milagro! Los 52 millones perdidos vuelven a Corona
Aquellos 52 millones de euros que habían robado del furgón de Prousegur de la Falla Corona, han vuelto de pura casualidad, ya que le ha tocado el Euromillón a esta comisión.
Aquellos 52 millones de euros que habían robado del furgón de Prousegur de la Falla Corona, han vuelto de pura casualidad, ya que le ha tocado el Euromillón a esta comisión.
El metaverso ya está más cerca de plantar una falla: de momento ya tiene un ninot. La Universitat Politècnica de València (UPV) ha pasado una figura de Palleter-Erudito Orellana a este mundo virtual, y eso que no cabía por dentro del cable.
Dos Pepes, Villaverde y Acosta, se llevaron los Premios al Mérito Fallero que otorga la Falla Convento Jerusalén-Matemático Marzal, recuperados después de un parón obligado por lo que todos sabemos.
La Entrada Mora y Cristiana de Els Alforins ya estaba aburrida de descansar dos años, y por fin mañana vuelve a la demarcación de la Falla Pío XI-Fontanares. Veinticuatro escuadras invadirán las calles, y para celebrar que ha acabado la batalla (sin ningún herido, por supuesto), la Orquesta Montecarlo.
Remates de antiguas fallas de Na Jordana han resucitado el llibret de este año, y cómo no, se han abierto perfiles en redes sociales como todo Cristo. Ayer se presentó dicho llibret (o ‘llibrot’, porque es un tocho) en la “Renaixen$a” de la cena de los nueves (día 9 a las 9, en la falla 9 que tiene el casal en la calle Salvador Giner, 9… y ya no hay más).
El taller de la falla infantil de Maestro Valls-Marino Albesa pilla cerca de donde se va a plantar, porque es el propio casal de la comisión. Los falleros y falleras se han metido este año a artistas para que les salga la fallita a precio de coste, y ahorren hasta en gasolina que está muy cara.
A la Falla de la Plaza del Pilar se le acaban los segundos, pero en medio de los sudores de la emoción y el estrés ya está planteando la jugada que esperan ganadora. Ahí tenemos ya al artista Paco Torres preparando el Jaque a base de clavos, grúas y cestas (que no son como la de Caperucita precisamente, porque vuelan).