La carroza submarina de Meliá y Burriel gana el Barón de Cortés


La carroza del fondo del mar, de los artistas Teresa Meliá y Enrique Burriel, y tripulada no por Bob Esponja sino por las representantes de las fiestas de Castellón, ha ganado el premio extraordinario Barón de Cortés en la batalla de flores de ayer en la que se “dispararon” más de dos millones de clavellones.

Carroza ganadora del premio Barón de Cortés.

Teresa Meliá no se puede estrenar con mejor pie en la Batalla de Flores, ya que gracias al diseño de Enrique Burriel logró ayer el premio Barón de Cortés, el máximo galardón en carrozas del acto. Un vehículo ambientado en el fondo marino para las representantes de la Magdalena de Castellón de la Plana, no exento de riesgo porque la reina de estas fiestas estaba sentada sobre una plataforma a dos metros de altura respecto a la plataforma. Es el segundo año consecutivo en el que una mujer se lleva el codiciado premio extraordinario (el año pasado fue Marina Puche).

Carroza “Escola”, con la fallera mayor infantil de Valencia y su corte de honor.

La sección especial A de carrozas tuvo además los siguientes ganadores: el primero fue para Marina (de Vicente Demets), el segundo para Escola (de Jordi Palanca), y el tercero para Contacte natural (de Antonio y Rafael Sánchez).

En la sección especial B ganó la carroza titulada Per la senda de les flors de los hermanos Ferrer, quedando segunda Un món xicotet  de Enrique Sánchez con diseño de Ceballos y Sanabria, y tercera Jardí, de Sergio Carrero. Detrás quedaron Món de fantasia de José Ángel Azpeitia, Orient Llunyà de Alfredo Demets y Si els animals parlaren… de Emilio Miralles, en los puestos cuarto, quinto y sexto respectivamente.

El pódium de la sección ordinaria A quedó así: primera, Cavallet de mar, de Cortés; segunda, Egipte, de Alfredo Demets; y tercero, Castell, también de Demets. El de ordinaria B fue: primero, Il·lusions, de Cortés; segundo, Apassionada, también de Cortés; y tercero, Arquitectura, de Carrozas Sánchez.

Con la Batalla de Flores de ayer terminó la Gran Feria de Julio de Valencia. Dos millones y medio de cavellones se lanzaron en esta florida batalla que este año tuvo más participantes, porque en los palcos pudieron entrar dos personas más que el año pasado.