‘Falles sense foc’ y los males de la domesticación festiva

Gil-Manuel Hernández critica en su último libro, Falles sense foc, el actual modelo de fiesta fallera, del cual no ve buen futuro.

Portada de 'Falles sense Foc'

Las Fallas se han vuelto previsibles y controlables, dada la presión normativa, burocrática, mercantil y política que hay actualmente en la fiesta, que ha anulado la fuerza transgresora que tenían inicialmente. Es la idea que lanza el sociólogo Gil-Manuel Hernández en su último libro, Falles sense foc. Una crítica a la domesticació fallera, presentado ayer en el aula 1 del Octubre Centre de Cultura Contemporània (OCCC).

El acto de la presentación de la obra contó en la mesa con Lluís Fernández (presidente de la Associació d’Estudis Fallers), Lluís Mesa (de la misma asociación), Neus Navarro (periodista) y el propio autor, quienes hablaron de los temas que aparecen en el volumen, en especial de las expectativas negativas para las Fallas que se plantean en el mismo. El público -que por cierto llenó la sala- tuvo un turno de palabra al final, en el cual pudo realizar preguntas al respecto.

Presentación de "Falles sense foc"

Falles sense foc es una reedición (revisada y actualizada) de varios artículos del autor publicados entre 2012 y 2025 en diversos medios (Levante-EMV, Nosaltres La Veu, Valencia Plaza, Revista d’Estudis Fallers, El Turista Fallero, La Veu del País Valencià, Saó, Bloc Faller, la Biblioteca Valenciana y algunos llibrets), además de tres entrevistas al propio Gil-Manuel Hernández. Todos ellos giran alrededor de una idea pesimista del futuro de las Fallas, que han visto transformado su espíritu crítico, creativo y transgresor por presiones externas. Así, se analizan cuestiones como la derecha y la izquierda falleras, las revoluciones falleras, el neoliberalismo fallero, el gigantismo frente a la esencia crítica, la turistificación, las fallas subversivas, la situación del idioma valenciano en la fiesta, las fallas como producto de entretenimiento, la fiesta vista por la heterodoxia de Joan Fuster, el decrecimiento de la fiesta, etc.

Este libro es una especie de continuación de otro publicado por el mismo autor en 2011, titulado Focs de Falla. Articles per al combat festiu, también formado por diversos artículos ya publicados en su día. El enfoque de este respiraba más optimismo, ya que planteaba que había margen para revindicar otro modelo de fiesta más renovado y progresista; por eso los textos estaban enfocados hacia el “combate festivo”. Sin embargo, Hernández ha visto que la evolución de las Fallas, a pesar de haberse declarado Patrimonio Inmaterial Inmaterial por parte de la UNESCO, ha sido hacia el sentido contrario, considerando que son incapaces de hacer frente a los retos y problemas que tiene, habiéndose acrecentado la domesticación que padece desde siempre.