Barrachina se jubila de presidente de Convento

Jesús Barrachina y Santiago Ballester, antiguo y nuevo presidente de Convento (foto: Facebook).
Jesús Barrachina y Santiago Ballester, antiguo y nuevo presidente de Convento (foto: Facebook).

El casi eterno presidente de la Falla Convento Jerusalén-Matemático Marzal, Jesús Barrachina, le cede el testigo a Santiago Ballester Casabuena. A cambio, Barrachina pasa a ser presidente honorario perpetuo.

El colaborador en las tareas de presidencia, Santiago Ballester, ha sido elegido para encabezar esta comisión de la sección especial. Se cierra un ciclo que comenzó en 1989, cuando Jesús Barrachina accedió a ser presidente al aprobarlo por unanimidad la junta general. Fue Miguel Guillot, su predecesor, quien lo propuso para el cargo. Aquel año, la falla grande de la comisión militó en sección primera y tan sólo consiguió un premio 11º, pero dos años más tarde ya ascendió a la sección especial y empezó así la época gloriosa de Convento que, con algunos altibajos, aún perdura hoy en día. Pero aparte del monumento, también hizo progresar a la comisión rehabilitando el Parador So Nelo que instalaba la comisión para celebrar bailes de la alta sociedad, e inauguró dos casales, siendo el último el que utiliza ahora la comisión.

Por el significado que tiene Jesús Barrachina Luna en la historia de Convento Jerusalén-Matemático Marzal, le han nombrado presidente honorario perpetuo.

No te importará que usemos cookies, ¿verdad? Pues cierra este cuadro molesto y a disfrutar de la web. Más información

Nuestras cookies no se comen, son unos ficheritos que se almacenan en tu ordenador con información sobre tu navegación por Internet. Las usan prácticamente todas las webs, pero ahora los políticos nos obligan a informarte de que las utilizamos y, por tanto, a molestarte con un mensaje al entrar a esta. Distrito Fallas solo utiliza cookies para reconocer a usuarios registrados y realizar estadísticas de visitas. Esperamos que no te importe que las usemos y que navegues con tranquilidad (y no debería importante, porque ni te vamos a espiar ni a vender nada).

Cerrar