Molinell-Alboraia tendrá una falla para reir por no llorar
Lágrimas pero de reir, no de llorar, habrá en la falla grande de Molinell-Alboraia, como se vio en la presentación de proyectos del pasado viernes.
Lágrimas pero de reir, no de llorar, habrá en la falla grande de Molinell-Alboraia, como se vio en la presentación de proyectos del pasado viernes.
Doce DJ participarán en la segunda fiesta solidaria de la Federación de Fallas Benicalap-Campanar, la cual tendrá como beneficiaria a la Fundación Ronald McDonald. Y aunque sea el 28 de diciembre, no es una inocentada.
Cuentan los más viejos del lugar que cuando se hacían las fallas de cartón, los artistas ganaban dinero (o al menos más que ahora), y los falleros y falleras los valoraban más. Es una de las ideas más destacadas oídas en la primera sesión de “Les Falles, a La Nau” dedicada a la evolución del oficio de artista fallero.
Ramón Rodríguez (el que le cortó el rabo al perro de San Roque) estará encantado con la falla infantil de Zapadores-Vicente Lleó, porque se llamará “erre que erre” por obra y gracia del artista Ángel Navarro.
Algo se hunde en Ramiro de Maeztu-Leones, y no de depresión por algunos chistes de Vicente Alventosa. Una mezcla entre Titanic y Arca de Noé se va para abajo en la falla grande, y mientras, la infantil tan tranquila con sus plantas.
Cuando la mayoría dormimos, hay personas que se mueven por la noche… Y no son vampiros, sino trabajadores en horario nocturno. De ellos tratará la falla infantil de Císcar-Burriana, que de nuevo será de sección especial.
Más imposible que ver a Pere Fuset sin móvil, será el amor en la falla que José Jarauta “Pepo” plantará en San Vicente-Amparo Iturbi. Y en restaurante, cocinando el artista fallero y de salsas Carlos Herranz.