La falla grande y las luces de Cuba – Literato Azorín pasarán a mejor vida en breve. Pero más que una corona, encarga buñuelos para presenciar el “desenlace”.

Pasar a mejor vida no tiene que ser trágico sino todo lo contrario, como demostrarán los proyectos de la Falla Cuba – Literato Azorín tanto de falla grande como de iluminación. Anoche, esta comisión de Russafa los explicó ambos, así como el boceto de la falla infantil.
Empezó el acto con un vídeo donde se explicaron las dos fallas y la iluminación, aunque empezaba con la mención a la nueva presidencia de este ejercicio, formada por Javier García Peinado, Crispina Pitel Vázquez y María José García-Luengo Puig.
En cuanto al proyecto de iluminación, tiene por título “La luz del tránsito” siguiendo con el tema de pasar a mejor vida. Los colores blanco y dorado serán los protagonistas, formando un portalón y unas arcadas con diseño original al que se le pretende dar elegancia y armonía. En estas luces se utilizarán unos 200.000 leds, los cuales se encenderán hoy al público.


Tras el vídeo intervino Javier García en representación de la presidencia, que dio paso a los artistas falleros para que explicaran sus proyectos. El primero fue Gonzalo Rojas, que contó que su proyecto de lema Atención trata justo de la falta de esta que tenemos hoy en día, por culpa de las redes sociales y los dispositivos electrónicos. El remate es una niña que está comiendo a la vez que mira pantallas, y rodeada de otros elementos que distraen su atención, así como de escenas donde se muestran costumbres que provocan un déficit de atención que hoy en día es habitual en la sociedad. El artista demostrará con esta fallita que ha habido una evolución del tratamiento que hace del color en sus fallas.

Finalmente fue el turno del artista de la falla grande, Carlos Carsí, quien recordó que justo hace 10 años esta comisión le permitió dar el salto a la sección especial. Y no puedo empezar con mejor pie, ya que se llevó el primer premio de la máxima categoría.
Sobre el proyecto de este año, de lema Passant a millor vida, será una falla recogida, sin volúmenes excesivos, en la que no faltará la crítica. Su centro son dos personas celebrando el Día de los Muertos mexicano, una tradición que celebra de una manera alegre y colorida la muerte como algo natural. Entre ellos habrá un pasadizo, y en las escenas aparecerán cosas que han pasado a mejor vida en la política y en la sociedad actuales.
