El número 31 de la Revista d’Estudis Fallers se descubrió ayer, y también los nominados al Premi Enric Soler i Godes.

La Associació d’Estudis Fallers (ADEF) presentó ayer el número 31 de su Revista d’Estudis Fallers, una publicación a caballo entre lo académico y lo divulgativo con artículos de reflexión e investigación, y reseñas de libros relacionados con las Fallas. Las marcas en el mundo fallero, la falta de escenografía en las fallas actuales, unas fallas imaginarias aparecidas en una revista de arquitectura de los años 1950 y el artista José Soriano Izquierdo son algunos de los temas que se tocan un sus páginas.
El presidente de la ADEF, Lluís Fernández, abrió el acto con un pequeño discurso en el que dejó clara la postura de esta asociación contra las bases actuales del concurso de llibrets de la Generalitat Valenciana. Después dejó paso a José Martínez Tormo, director de la revista, quien explicó su contenido con la ayuda de algunos autores y autoras de artículos. También destacó que hay un equipo editorial compuesto por miembros de la ADEF, que se encarga de revisar los artículos para verificar que cumplen con los criterios de calidad exigidos para su publicación. La portada es una ilustración de Antoni Colomina.
La primera parte de la revista, “Reflexions”, analiza el tema que trataron las últimas charlas de “Les Falles, al Peset”, es decir, las marcas en el mundo fallero, con los artículos de Manuel Muñoz Ferrer, Olga García Salguero y Concepción Bermell González. La segunda, “Materials d’Estudi”, contiene textos sobre la falta de escenografía en las fallas actuales (de Iván Tortajada), la preservación de las técnicas tradicionales de construcción de fallas (escrito por Antoni Colomina y Beatriz Doménech), y la tipografía de los carteles anunciadores de las Fallas (de Miguel Ángel Moya).
El tercer bloque, “Estudis”, es el más amplio y recoge artículos sobre compositores y composiciones musicales olvidadas de mitad del siglo XX (de Frederic Oriola), las fallas imaginarias de la Revista Nacional de Arquitectura de febrero de 1950 (de Gil-Manuel Hernández), nuevos descubrimientos sobre ninots del Museu Faller de València (de Iván Esbrí y Javier Mozas), una aproximación biográfica al artista José Soriano Izquierdo (de Alfons Herráiz) y los cambios en las Fallas tras la covid-19 (de Amparo Doñate). Continúa el apartado “Ressenyes” con reseñas de libros relacionados con la fiesta publicados recientemente, tan dispares como Derecho fallero, la novela El manuscrit, SOM. Una falla per a la reconstrucció o Santaeulalia (catálogo de la exposición).
La revista cuesta 12 euros y se puede comprar en algunas librerías de València y otras poblaciones.

Posteriormente, Jesús Peris hizo públicos los nombres de los finalistas del Premi Enric Soler i Godes al mejor artículo de llibret de una falla de la Comunitat Valenciana. El galardón, que ya cumple su 21ª edición, ha tenido este año 175 candidaturas de 90 comisiones falleras diferentes de las tres provincias. Su jurado lo han formado personas relacionadas con la cultura pero no vinculadas a las Fallas, excepto el representante de la ADEF, Pasqual Molina. Los artículos finalistas del premio son los siguientes:
- “ Psicologia d’una comissió fallera: jerarquies, rituals i identitats. Una mirada semietnogràfica de la festa des de dins”, d’Ivan Serrador Ferrer, publicat per la Falla Port de Silla.
- “Tindre la llengua llarga”, de Salva Andrés Martín, publicat per la Falla Rei en Jaume de Cullera.
- “L’ànima de la pintura”, d’Elena Pérez, publicat per la Falla Pare Castells d’Alzira.
- “Art en moviment: Pepita Samper, la dona que va vestir València”, de Carmen Verdú, publicat per la Falla La Marina del Port de Sagunt.
- “Créixer sense pressa”, de Ramon Cabrera Sellens, publicat per la Falla Plaça Prado de Gandia.
Cada comisión nominada (excepto una que no pudo acudir al acto) recibió una placa acreditativa. En la próxima Festa de les Lletres Falleres, que se celebrará en Alzira en una fecha aún no determinada, se sabrá quién ha conseguido el premio.
