Falla Mossén Sorell - Corona, 2008
Falla Mossén Sorell - Corona, 2008.

Parece mentira que una falla tan simple haya dado tanto que hablar. Un rectángulo (más bien un paralelepídedo, porque era en tres dimensiones) rojo enorme, tumbado en el suelo frente al edificio de La Beneficència, que plantó el artista Alfredo Ruiz en 2008 para la comisión de Mossén Sorell – Corona. Una figura geométrica sencilla que representaba una cuña (o “falca”, como mejor se le conoció) de apenas un metro de altura, que dejaba la puerta abierta para que entrara una corriente estética y conceptual renovadora.

Falla Mossén Sorell - Corona, 2008
Falla Mossén Sorell – Corona, 2008.

El lema de esta falla fue Concepte, percepte i afecte. Poesia horitzontal, y representaba una cuña por ser una forma sencilla y útil, cuya función es introducirse, abrir un camino y romper si es preciso, para continuar. Manteniendo la puerta abierta, permite que se renueve el aire viciado del interior, pudiendo así entrar un aire nuevo, fresco, limpio y natural. Análogamente, se representan las cuñas inmateriales que son la generosidad, el deseo de la voluntad, el conato y el compromiso social, y en general todo aquello que abre nuevos caminos, cambia costumbres y nivela pensamientos por encima de la moral establecida.

Con ello se pretendía provocar, de manera que el público reflexionara sobre el sistema corrupto y anquilosado que es el mundo fallero, atacando el actual paradigma de falla al no tener ni sátira ni ninots, y siendo horizontal en lugar de vertical. Todo ello era una presencia innovadora que provocaba extrañeza al público, lo que hacía que mucha gente se acercara a la falla por curiosidad. Además, según el investigador Gil-Manuel Hernández, podría interpretarse como el elemento de cierre de una etapa profesional de Alfredo Ruiz, pues empezó realizando realizar fallas grandes y clásicas, y termina con una sencilla y bajita.

Falla Mossén Sorell - Corona, 2008
Falla Mossén Sorell – Corona, 2008.

La falla no solo fue destacable por su simplicidad física frente a su fuerte significado, sino también porque supuso la vuelta de Alfredo Ruiz a las fallas tras abandonarlas en 2002, cuando cerró su taller ante la falta de encargos, la falta de comprensión de los demás artistas y los debates que provocaba en parte de la sociedad valenciana. A la vez fue casi una nueva despedida, ya que esta de 2008 fue la última falla que firmó para una comisión, aunque extraordinariamente en 2013 colaboró en la de Plaza de Jesús que realizó su hija Anna y Giovanni Nardin, y diez años después construyó una para una exposición sobre su obra en el IVAM.

Falla Mossén Sorell - Corona, 2008
Falla Mossén Sorell – Corona, 2008.

PARA SABER MÁS:

MORALES CHECA, FERNANDO Y TELLO SÁNCHEZ, RUBÉN [coord.] (2008): Els camins de la innovació, Falla Mossén Sorell – Corona, València.

RUIZ, RICARDO Y ESCOBEDO, DANIEL [coord.] (2023): Alfredo Ruiz: camins cap a la modernitat a les falles (catálogo de la exposición). Institut Valencià de l’Art Modern (IVAM), València.

HERNÁNDEZ, GIL-MANUEL (2008): “Molt més que una falca“. Web Bloc Faller, 31 de marzo de 2008 (última consulta: 4 de abril de 2026).

Actualizado el 4 abril 2026 por Candreu