La comisión de Obispó Amigó – Cuenca se ha llevado el primer Premio Fallero Controla Club por su falla contra el mal uso de los móviles y las redes sociales.

El uso excesivo e incorrecto de las nuevas tecnologías es el tema que se ha llevado el primer premio de Controla Club este año. Y lo ha conseguido la falla que Salva Banyuls y Néstor Ruiz le plantó a Obispo Amigo – Cuenca, cuyo lema fue Enganxats.
Estos galardones, que ya llevan 22 ediciones, los otorga la ONG Controla Club en colaboración con la Conselleria de Sanidad y Junta Central Fallera, teniendo como objetivo premiar a las fallas que tratan alguna problemática relacionada con las drogodependencias y otras adicciones, o bien la salud mental, el civismo, la convivencia, y también como novedad temáticas de tipo social y mensajes que promuevan valores positivos, especialmente para la juventud.
El segundo premio fue para la Falla Barrio de San Isidro por la falla M’estic afobiant, realizada por Vicente Herrando y que se centraba en las fobias y los miedos de la sociedad actual. Y el tercer puesto fue para San Vicente de Paúl – Diputada Clara Campoamor, obra de Vicente Julián Garcia con el lema Connecta-des, la cual también abordaba el mal uso de las nuevas tecnologías en niños pequeños.
Por otro lado, las comisiones de Mercat de Russafa y El Saler – Embarcadero – Historiador Beti han ganado, respectivamente, el primer y el segundo puesto de los Premios a las Buenas Prácticas por unas Fallas Seguras y Responsables, organizados con el apoyo del Servicio de Adicciones de la Concejalía de Servicios Sociales del Ayuntamiento de València y de JCF. En este caso se premia a las comisiones falleras que realizan una buenas prácticas en la protección de menores y la dispensación de alcohol, así como en la aplicación de medidas dirigidas a fomentar un ocio seguro y saludable, especialmente en las verbenas.