El artista fallero Carlos Carsí ha publicado un comunicado de disculpas por no terminar de plantar la falla de especial Cuba – Literato Azorín.

Todos los años, por desgracia, hay algún artista fallero que deja “colgada” a alguna comisión, no terminándole la falla o incluso no llevándole ninguna pieza. Pero cuando esa comisión es de la sección especial, el caso es más mediático, como ha pasado este año con Cuba – Literato Azorín. Su artista, Carlos Carsí, no ha terminado de plantar la falla grande, lo que ha provocado un revuelo en el mundo fallero, y provocando que los propios falleros y falleras terminaran de plantar lo que había una vez se había marchado el jurado.
Carsí ha emitido un comunicado en sus redes sociales compartiendo sus sentimientos ante lo que ha pasado, disculpándose y explicando que se siente dolido por las comisiones a las que no ha terminado las fallas. Reconoce que aceptó los trabajos porque pensaba que, a pesar de los problemas de su taller, podría hacerlo, pero se ha visto que no ha sido así. Finaliza recordando que, contrastando con lo ocurrido ahora, hace diez años ganó el primer premio de la sección especial con Cuba – Literato Azorín.
Comenzar estas líneas con un «buenos días» no tiene ningún sentido, ya que no lo son para mí ni mucho menos para las comisiones con las que hemos trabajado; comisiones que, en mayor o menor medida, no han visto cumplido mí trabajo.
Sé que sirve de muy poco decir que lo siento con todo mi corazón. Pero he de decirlo. Lo siento. De verdad, me duele en el alma estar en una situación en la que, como profesional, nunca pensé que me vería. Entiendo perfectamente la rabia, el enfado y que digáis todo lo que pensáis de mí y hacia mí, soltando toda la impotencia acumulada que ello supone.
Me duele por cada uno de los miembros de cada una de las fallas, por sus presidentes y falleras mayores. Y, sobre todo, por cada una de las personas que confiaron ciegamente en mí y a las que he fallado.
Muchos confiasteis con los ojos cerrados en alguien con innumerables problemas para mantener un taller en pie. Alguien tocado y mentalmente saturado que no se resignaba a rendirse, pero que no vio o ignoró que tenía que haber puesto punto y final a todo hace ya unos años. He fallado y ahora estáis en vuestro derecho de tomar las acciones necesarias.
Lo intenté. Lo intentamos hasta el final. No supe ver que no llegaríamos, creí que podría, que llegaría, que se podría hacer. La falsa lucidez de un taller moribundo que no dio más de sí.
A todos los que confiasteis, os deseo lo mejor a partir de ahora. Conmigo os habéis portado genial y no os he podido devolver el cariño y apoyo mostrados.
Dejadme que haga un apunte: a todos los que deseabais mi desgracia y que esto pasara: ya lo tenéis. Espero que seáis felices. Y espero que no focalicéis ni hagáis la fuerza necesaria para que esto le ocurra a otro compañero como habéis hecho conmigo. Vosotros sabéis quiénes sois. Bueno, lo sabemos todos.
Gracias a los que habéis peleado hasta el final. A los amigos, compañeros, familia, miembros de las comisiones, etc., que me habéis ayudado de cualquiera de las maneras posibles para que sacara esto adelante. Os estaré eternamente agradecido.
Diez años después de tocar el cielo, bajamos al infierno. Es momento de aceptarlo.