Ayer le tocó a Marta Mercader tener su exaltación como fallera mayor infantil de València 2026, con un espectáculo muy fallero y didáctico.

Marta Mercader Roig disfrutó ayer por la tarde de su Exaltación como fallera mayor infantil de València de 2026, en un acto también con la novedad de no tener descanso, y con un espectáculo completamente original (incluyendo la música) de didáctica fallera dirigido al público infantil.
El color azul cristalino fue el que eligió para su espolín, también tejido por Vives y Marí igual que el de su homónima mayor. Un color que simboliza pureza, frescor y luminosidad que lució en el acto, en el que ella y el público asistente pudo ver el espectáculo “Espurna”, estrenado para la ocasión y diseñado por Víctor Lucas y Mamen
Mengó con una cuidada ambientación fallera. En él se homenajeó a los artistas falleros y los músicos de la fiesta, con Lorena Calero como cantante, y explicó a los más pequeños y pequeñas de una manera emotiva algunos de los aspectos principales de la fiesta.

La mantenedora, Cuchita Lluch García, realizó su discurso en castellano y recordó cuando estuvo en el mismo cargo que Marta, y cuando su hija Carlota Llobell Lluch fue corte de honor hace justamente 20 años, entre otros recuerdos familiares relacionados con las falleras mayores infantiles de València. Durante la charla realizó un apunte literario leyendo dos estrofas de Pablo Neruda y otras dos de Rafael Alberti, e igual que Boro Peiró como mantenedor de la fallera mayor de València, alabó el trabajo de los artistas falleros, en este caso diciendo que “manos que pertenecen a escultores, dibujantes, arquitectos e ingenieros, los artistas nos hacen el regalo de recopilar las más diversas historias que suceden en nuestro barrio, en nuestra ciudad o el mundo”, añadiendo que “a Marta y su Corte ya les ha tocado el mayor premio [de falla], que es disfrutar de la falla infantil que se plantará en la plaza del Ayuntamiento”. También reinterpretó la reacción triste a la cremà, diciendo que “en realidad quemamos con nuestros llantos todos los males que nos acechan” y que supone el inicio de una nueva esperanza, a lo que recordó la frase de Antonio Machado que dice: “Si es bueno vivir todavía es mejor soñar. Y lo mejor de todo, despertar”.

El acto tuvo su punto y final con un castillo de fuegos artificiales de Pirotecnia Dragón, disparado en el cauce del río Turia junto al Palau de la Música, donde se celebró la Exaltación.