Burning Man y las Fallas


Falla plantada en el Burning Man 2016.

Cuando se trata de las tradiciones y fiestas populares, es prácticamente imposible no mencionar las Fallas, que se convirtieron hace mucho tiempo en patrimonio valenciano. Estas fiestas se celebran a mediados de marzo y atraen a turistas de todas partes.

La parte central de dicha celebración es la destrucción de los ninots, es decir, grandes estatuas de cartón, papel, u otro material. Estas estatuas a menudo representan escenas o sucesos actuales, o cuentan historias. Dichas esculturas se quedan en su lugar hasta el último día de las fiestas, cuando se queman. Una de ellas se salva cada año por el voto del público y pasa al Museo Local de Fallas.

Para los amantes de la cultura española todo anteriormente descrito es probablemente ya conocido. Sin embargo, puede que algunos no conozcan la existencia de un festival parecido, que se celebra cada año en el estado de Nevada (Estados Unidos) cuyo nombre es Burning Man.

Este año una delegación de dicho festival ha visitado las Fallas. Se organizaron diferentes talleres y los artistas visitantes de Estados Unidos colaboraron con los artistas falleros con el objetivo de intercambiar ideas, técnicas y experiencias. De igual modo, se estudiaron posibles colaboraciones entre estos dos festivales.

Entre otras actividades planificadas, los invitados de Estados Unidos dieron una conferencia en el IVAM titulada “Unidespelfoc. Burning Man visita les Falles”. En dicho evento se explicaron las similitudes entre estas dos fiestas y se proporcionaron más detalles sobre Burning Man, con el objetivo de que el público lo conozca mejor.

Aparte de su interés por los artistas y la gente talentosa que hay en Valencia, los estadounidenses también se interesaron por la pirotécnica. En concreto, uno de los miembros de su equipo, Dave X, destacado pirotécnico estadounidense, lo corroboró durante su visita.

El festival estadounidense es uno de los eventos artísticos más grandes del mundo. Se celebra cada verano desde 1986 en medio del desierto de Nevada (a 1.500 kilómetros de San Francisco) y llama la atención de los medios de comunicación de todo el mundo. En este evento participan más de 70.000 personas.

Por tales motivos, cabe destacar que es bueno que los organizadores de estos dos festivales colaboren y que intercambien ideas para ir mejorando ambos eventos, para introducir nuevas ideas y perfeccionar las ideas existentes. Estos dos festivales, unidos por el fuego, pueden servir como un enlace entre dos culturas, la española y la estadounidense, acercarlas y señalar sus similitudes.

En conclusión, ambos festivales representan una experiencia única, y se deberían vivir por lo menos una vez en la vida. Participando en eventos de este tipo, en fiestas y tradiciones de una región o un país, es la manera perfecta para conocer de verdad un pueblo y sus costumbres.