¿A qué huelen las fallas infantiles municipales de Valencia?


¿A qué huelen las fallas infantiles… que huelen? ¿Y qué eso de que la falla grande está en proceso, como las calificaciones del cole? Así son las fallas municipales que plantará Valencia y que se han presentado hoy.

Unas fallas de corte más clásico que en la semana fallera anterior (y mucho más que en la de 2017, desde luego), pero no exentas de detalles originales, son las que plantará el Ayuntamiento de Valencia en 2019 según los proyectos presentados esta mañana en el Centre del Carme.

En efecto, la falla infantil, según ha explicado el equipo de Cap de Suro (Ariadna González y Xavier Gurrea) que es quien la realizará, es un homenaje a las paradas de flores de la plaza del Ayuntamiento, existentes en la misma desde prácticamente que tomó la forma actual. Así, el catafalco simulará una de esas paradas y, como hay actualmente 13, será la Paradeta de flors nº 14. La florista y su hijo serán las figuras centrales de la falla, la cual estará rodeada de flores. Pero éstas no serán solo figuración visual, ya que está previsto que huelan como parte de la interacción con el público que les pretenderá estimular los sentidos del olfato, el tacto, el oído (con una banda sonora compuesta para la ocasión) y por supuesto la vista.

Para la construcción de esta fallita se utilizarán materiales respetuosos con el medio ambiente cuando se queman. El corcho será un 15%, siendo la caseta totalmente de madera y las macetas de cartón piedra, usándose también ganchillo y otros tipos de telas.

En cuanto a la falla grande, los artistas falleros Latorre y Sanz construirán el proyecto en el que colaboran los artistas urbanos Pichiavo (Juan Antonio Sánchez y Álvaro Hernández) cuyo lema es Procés creatiu. Su idea es reflexionar, no sin elementos satíricos, sobre el valor artístico y el poder social de las Fallas, buscando su lugar en la historia del arte. Con figuras del arte grecorromano, trasladarán a la actualidad la sátira de Aristófanes, el gran comediante de la Grecia clásica. En la parte inferior de la falla y rodeándola se mostrará el proceso de elaboración de una escultura desde el bloque de piedra hasta su finalización, el cual será un elemento de participación del público porque podrá hacerse girar alrededor del monumento gracias a bicicletas. Otro de los atractivos de la falla será un mural que se irá pintando a la vista de la gente.

En cuanto a los materiales, la madera será el utilizado mayoritariamente, aunque también habrá elementos de cartón piedra.

En el acto ha estado presente el artista Okuda San Miguel, diseñador de la falla municipal de 2018, así como representantes de diversos grupos políticos del Ayuntamento de Valencia, incluyendo naturalmente el concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset.