Así las vio una vasca
Navegando por Internet encontré este correo electrónico difundido a través de un grupo de noticias público. Una persona reenvió este texto para explicar de una manera original lo que son las Fallas, y en efecto es bastante curioso. En el correo, una adolescente vasca le cuenta a su amiga cómo son las Fallas. Se han suprimido pasajes sin interés para no alargar innecesariamente la lectura.
El correo
Autor: Celia [es]
Asunto: VALENCIA EN FALLAS
Grupos de noticias: microsoft.public.es.amigosie
Fecha: 2000/03/21 [día de aparición en el grupo de noticias]
Valencia 7 de Abril de 1999 [día original de envío del texto]
¡Hola Nagore!
¡Lo que es capaz de hacer una vasca con tal de ahorrarse un sello! [...] Tú en la Javierada y yo en Fallas ¡Je!. Pues sí, aquí las valencianas tuvimos fiesta el 12, 13, 14, 15, 16, 17, 18, 19 (¡San José!), 20 y 21. Ni que decir tiene que las falleras acabaron para el arrastre. Yo no soy fallera, pero como follonera si que soy bastante acabé hecha migas. No sé si en Bilbao se conocen las Fallas (lo que sí que sé es que no se celebran, me contaron que hace años que tiraron una traca normalita en el patio de vuestro colegio… y se armó la marimorena, del susto que se pegó todo el mundo). Bueno, pues la fiesta empieza el día 12 más o menos con la falla del colegio. A las diez hacemos una misa con ofrenda de flores a la patrona, después quemamos la falla que se han estado currando desde principios de diciembre las de tercero de BUP (suele ser una crítica a los profesores) ¡Que risa! el ambiente es muy festivo, vamos todas de blusón, el traje típico de los hombres que es más cómodo que el vestido y los moños (además que con el pelo que tengo yo…) pero los de parvulario sí que iban vestidos cada cual con su traje ¡más monos! Te tengo que enseñar fotos cuando salgan. Esto no es todo, en cuanto termina la ofrenda (y hasta que los echan) está toda la chavalería tirando petardos por todo el patio ¡un jaleo! todos los años se prohíbe traer petardos de mecha (hasta cierto punto tienen razón, pueden llegar a ser peligrosos) y todos los años se olvida todo el mundo de la prohibición. Las del viaje nos liamos a vender chucherías por el patio… y siempre hay un niño que se queda llorando porque se acabaron las gominolas justo cuando llegaba su turno. ¡Bueno! esto es sólo el viernes. El fin de semana siguiente se emplea en descansar, salir, hacer los deberes antes de que empiece la movida… en fin, preparar la fiesta. Este fin de semana también se dedica a construir (los mismos falleros) los “casals fallers“. Es la abreviatura de “casa del fallero”, “casa’l faller” (de tanto decirlo al final se hace corto) Se colocan en calles poco transitadas que se cierran al propósito, en las plazas de las zonas peatonales, en medio de un parque, o justo al lado de la falla, aunque se tenga que desviar el tráfico. Al principio eran simples barracas con toldo para protegerse del sol y del relente por la noche, pero poco a poco han pasado a ser verdaderas obras de ingeniería, me explico: no es que tengan apariencia de nave espacial, pero a ver como te lo montarías tu para construir en un tiempo máximo de tres horas y con gente que no tiene ni idea, un sitio a cubierto, lo suficientemente resistente para que no se lo lleve el viento que hace en Valencia y con una cabida de más de 150 personas y 25 mesas (más un espacio para bailar)… hay años que me entretengo viendo cómo lo hacen y ni aún así me lo creo. Otras veces en vez de construir el barracón se aprovechan los bajos comerciales de una finca o algo así. El domingo por la noche se “plantan” las fallas… y aquí es donde empieza la fiesta; gente que se fue (o no se fue) a su casa a las 4 tiene que estar en el casal a las 7 y media para empezar a las 8 la despertà ¡Eso tienes que estar aquí para creértelo! A las ocho de la mañana, que todo hijo de vecino está soñando con los angelitos, te despierta un sonido como de truenos… (precisamente los petardos que se utilizan se llaman “trons de bac”, truenos de golpe) que por momentos va creciendo hasta que te tienes que levantar y salir a la ventana. Después vienen seguidas seis o siete bandas de música tocando “Valencia” o “Ya se acerca San José” y las falleros y las falleras pasan con sus trajes y sus moños e incluso con los cochecitos de bebé y el niño dentro todo vestido ¡que gracia! Durante todo el día estará la Junta Central Fallera mirando cada una de las fallas y por la noche se darán los premios. También esta noche hay fiesta hasta bien tarde y también a las 8 habrá despertà… el martes lo dedica la gente a ir a ver las fallas ganadoras. “Esta se merecía el primer premio, pues a mí me gusta más la de enfrente del “mercao”, pues a mi la de “Na Jordana” pues a mi no…”. Todas las fallas tienen a su alrededor puestos vendiendo algodón de azúcar, buñuelos, chocolate, camisetas; también hay colchonetas y otras cosas de feria y el ambiente (y la experiencia) invita a dejar el coche en casa y salir a andar, aunque sea ir andando hasta la catedral (bueno, tu no te puedes hacer la idea de la distancia mmm sí. Acabo de encontrar un plano de Bilbao; es como si fueras y volvieras andando del “Poli deportivo el Fango” hasta el “parque de Doña Casilda de Iturriza” y me imagino la cara que estarás poniendo). El miércoles empieza la “Ofrena de Flors” (ofrenda de flores) en la que participan todas las fallas. En vez de depositar las flores a los pies de la virgen, los “vestidores” van tejiendo con ellas el manto de una gran estructura de madera con la forma (y la cara) de la Virgen de los Desamparados; cada año un dibujo diferente. A parte del colorido y la música, toda la plaza se llena de un olor a claveles impresionante. La ofrenda acabará en la madrugada o seguirá el jueves, según el año. La noche del jueves está lo que me gusta más de todas las Fallas: “La nit del Foc” (la noche del fuego) no es cuando queman las fallas, aunque el nombre lo haga suponer, sino un castillo de fuegos artificiales espectacular; no pienses en ninguno que hayas visto en Bilbao que yo conozca ni en ninguno que hayas visto en las películas norteamericanas, es… chachi. Más de 15 minutos de luces, “cascadas de estrellas”, formas, colores, truenos, “fuentes”, “palmeras”… a la una y media de la mañana, en Valencia se hace silencio, toda la gente se coloca como buenamente puede cerca de la explanada (en el río) y todas las bocas se abren (¡ohhhh!). Al final, un gran aplauso y media hora para llegar a la parada del autobús o a donde hubieras parado el coche, para muchos la fiesta empieza ahora; yo prefiero descansar hasta el día siguiente, San José. El día empieza con una despertá bestial, un mogollón de bandas de música pa arriba y pa bajo y una misa en valenciano a la una. La gente vuelve a salir a las calles como para despedirse de las fallas y a partir de las 10 de la noche las más pequeñas y de las 12 las grandes (la de la plaza del Ayuntamiento a la 1) todas se van quemando. A mucha gente le da pena; invariablemente a todas las falleras les tienen que pasar un Kleenex y el que más y el que menos no entiende por que se tienen que quemar, pero en el mismo momento que se queman las fallas, los artistas falleros comienzan a trabajar en las del año siguiente ¿No es impresionante? Acabo de ver que no te he contado nada sobre las mascletás; bueno, pues a partir del uno de marzo, todos los días a las dos en la plaza del ayuntamiento se gasta más pólvora que en una guerra con chinos; hay gente de clase que se va a comer por ahí cada día y no se pierde más que la de los miércoles, que salimos a las dos. Seguro que si has escuchado alguna comprendes porqué en Valencia cuando una es algo revoltosa le llaman “petarda”. Creo que ya está ¡Uf! ha costado eso de contarte las Fallas, de todas maneras no te has enterado de la mitad ¿No te haría ilu venirte a Valencia una semanita el año que viene? [...]

