El film ‘La follera mayor’
Si un día te sientes solo o sola y te vas a dar una vuelta por la sección más escondida del videoclub, quizás te encuentres en ella con una cinta titulada La follera mayor. No es un recorrido turístico por las Fallas precisamente, pero algo tiene que ver con esta fiesta.
Esa película fue dirigida en 1998 por el director catalán Conrad Son, y cuenta entre sus actrices a Alba del Monte, Sophie Evans, Sara Bernat y Tavalia Griffin. Es el final de una trilogía cuyas partes anteriores fueron La pandilla X y La pandilla X en el Festival Erótico de Barcelona, protagonizadas por un grupo musical technoporno. En la segunda de ellas violan a una de las chicas, que para superar el trauma se viene a relajarse a Valencia. Ahí es donde empieza la película La follera mayor.
En la trama (sí, algo de argumento tiene, a pesar de ser una peli porno), la chica violada conoce a la follera mayor, quien vive en una barraca de la Albufera y se acuesta con todo hombre que se le pasa por delante. Durante la película se pueden encontrar barcas de pescadores, naranjas, pirotecnia y otros motivos valencianos, pero, según declaró el director en una entrevista, sin mezclarlos con situaciones pornográficas porque no quería ofender a los falleros.
Conrad Son se inspiró en Valencia para hacer esta película porque considera que es una ciudad muy “caliente”, y no le falta razón. Se dice que los valencianos somos algo picantes, y hay mucho de verdad en eso, ya que el sexo está muy presente en la cultura valenciana de todos los tiempos. Ya en el siglo XV encontramos capítulos cargados de erotismo en el clásico de la literatura valenciana Tirant lo Blanch. En el siglo XIX, concretamente en 1845, se edita la obra de teatro El Virgo de Visanteta i l’alcalde de Favara, escrita por Bernat i Baldoví y llena de humor verde en sus páginas. En este libro se basó la película El Virgo de Visanteta en 1977, que tuvo una secuela en la misma línea titulada Visanteta estate quieta, películas valencianas muy acorde con el “destape” que estaba de moda en el cine español de la transición. Por supuesto, no hay que olvidar la manifestación cultural que son las fallas, que son un buen ejemplo de erotismo valenciano porque desde el siglo XIX, no pasa un año sin plantarse una falla con algún desnudo o incluso contenido erótico explícito. Los valencianos somos así; que nadie se escandalice, que todo esto es normal…

