Artistas falleros de cine


¿Sabías que Charlton Heston ha actuado entre creaciones de artistas falleros? ¿Y que algunos camellos de Lawrence de Arabia los construyó el mismo escultor que varias de las fallas municipales de Valencia (camellos de mentiras, claro)? Entre estrellas de cine de la gran pantalla hay veces que se encuentran trabajos de artistas falleros. Pero no besando a Ava Gardner o pegando tiros a caballo, sino en forma de decorados, ya que desde siempre estos profesionales han construido elementos de los mismos y hasta decorados enteros que hoy en día se pueden ver hasta en superproducciones norteamericanas. Y es que además de los trabajos esporádicos que hicieran y hacen algunos artistas falleros en el campo del espectáculo, hay escenógrafos y decoradores que empezaron construyendo fallas.

Levante 17-02-1963: imperio romano en taller fallero

Entre las producciones donde han trabajado estos profesionales vinculados a la fiesta fallera, encontramos muchas españolas entre las décadas de los treinta y setenta. Por ejemplo, los títulos Un caballero andaluz (1954), Lola la piconera (1952), La leona de Castilla (1951) y Agustina de Aragón (1950), donde Francisco Prósper, que trabajó en el taller de Regino Mas y luego pasó al departamento de decorados de CIFESA, realizó los escenarios. En los ochenta, este mismo artista trabajó en dos comedias: en Nacional III (1982) como coordinación de construcción, y en La Biblia en pasta (1984) en la realización del foro. Tanto le gustó el cine que se atrevió hasta a ser en ocasiones guionista, técnico de efectos especiales, director, actor y productor.

Volviendo al cine clásico español, la primera película producida por CIFESA, La hermana de San Sulpicio (1934) tuvo decorados de un integrante de una familia de artistas falleros, Teddy Villalba. Este artista, que realizó carrozas y fallas con Regino Mas y su padre Tadeo Villalba Monasterio, trabajó con la productora valenciana hasta los años cincuenta. Fue decorador en 60 películas, entre las que se encuentran dos del director Carlos Saura (Stress-es tres-tres, 1968, y La Madriguera, 1969), y además fue director de arte de diez y director de producción de otras diez.

Otro artista que se pasó de las fallas al cine fue Francisco Canet. Empezó su carrera en el espectáculo en los estudios CEA, unos de los más importantes de Madrid hasta los años sesenta. La iglesia de la película de Berlanga Bienvenido Mister Marshall (1952), que era falsa, fue obra de él. Canet trabajó en más de cincuenta películas como decorador, aunque también fue director artístico en seis y hasta diseñador de producción en trece.

La vinculación de los artistas de la fiesta con el cine español continúa en tiempos recientes. Por ejemplo, el grupo Fet d’Encàrrec (Marisa Falcó y Paco Pellicer), que ha plantado numerosas fallas en el barrio del Carmen de Valencia, ha realizado los decorados de la película Los vecinos de abajo (1990) y del cortometraje El Sueño del Lobo (1993), entre otras cintas.

Pero la presencia de artistas falleros es también internacional. Numerosas producciones extranjeras rodadas en España han tenido decorados realizados por ellos, como la película italiana Los amantes de Verona (1964) y la hispano-italiana Gringo (1963), ambas con decorados del mencionado Canet, quien por cierto trabajó en la mayoría de los spaguetti westerns rodados en Almería. Por su parte, Francisco Prósper construyó los decorados de buena parte de películas estadounidenses rodadas en España, algunas tan conocidas como SOS Pacífico (1959) y El Cid Campeador (1961). También colabora en Lawrence de Arabia (1962), donde además los camellos de cartón-piedra y otros elementos decorativos los construyeron los artistas falleros Salvador Debón y Vicente Luna. Prósper y Luna también participaron en los grandiosos decorados construidos en Madrid para 55 días en Pekín (1963), donde también tuvieron cabida trabajos de Regino Mas y Juan Huerta. En otra superproducción de Samuel Bronston, La caída del Imperio Romano (1964), encontramos estatuas de Regino Mas, Luna y Debón, mientras que parte del mundo gigante de Gulliver (1960) es obra de este último. También Doctor Zhivago (1965) tuvo su toque de artista fallero con obras del artista Ricardo Rubert.

Decorado construido para ’55 días en Pekín’.