Los refritos no existen


Mucha gente se queja de que año tras año, hay ninots e incluso fallas enteras que se repiten, plantándose en lugares diferentes de la geografía valenciana. Interesado por este fenómeno, el investigador fallero José María Sacabutx, colaborador del programa radiofónico Veus de Festa,  ha estudiado el tema para finalmente concluir en una sorprendente teoría: los refritos no existen realmente.

Según el señor Sacabutx, cuando vemos un monumento fallero o una figura que ya se ha plantado en otros años e incluso el mismo año pero en otro lugar, lo que ocurre no es que hayan construído varias veces lo mismo, sino que es la misma falla que se ha trasladado en el espacio-tiempo a través de agujeros de gusano. Estos agujeros funcionan como puentes que permiten que los objetos avancen rápidamente en el tiempo o se trasladen grandes distancias. La modificación en el espectro espaciotemporal es tan grande, que las referencias a la falla trasladada (bocetos publicados en revistas, por ejemplo) también cambian para que todo sea coherente.

Pero, ¿por qué ocurre este fenómeno precisamente en la fiesta fallera? Sacabutx afirma que la culpa la tienen las peinetas de las falleras, que al ser metálicas y puntiagudas,  modifican el campo magnético de la tierra poco a poco y desde mucho antes de la semana fallera, de manera que la noche de la plantà el norte magnético apunta a algunos agujeros de gusano del espacio exterior y se producen los cambios.

Si fuera posible el control de estas traslaciones en el espacio y en el tiempo, serían muy útiles por ejemplo, para cambiar un Twingo por un Mercedes enviándolo por un agujero, o para sustituir a una suegra pesada por otra más simpática. Pero hasta aquí no ha llegado la ciencia todavía.

___________
Basado en el guión escrito por Carles-Andreu Fernández para su sección en el programa Veus de festa emitido el 21 de mayo de 2009.