¿Padeces ‘falleritis majorus’?


Enfermedades asociadas a la elección de la fallera mayor de Valencia

Todos los años, entre los meses de julio y octubre, les pasa lo mismo a miles de falleros de Valencia: su realidad cambia y su comportamiento se transforma. ¿La causa? Que en los medios de comunicación valencianos (radio, televisión, prensa fallera o no fallera, Internet y hasta señales de humo si las hubiera) se habla continuamente del proceso de elección de la fallera mayor de Valencia. Encontrar que hasta en la sopa se habla de preselecciones, Cortes de Honor, entrevistas a candidatas, discusiones sobre las seleccionadas, quinielas sobre quién será la fallera mayor de Valencia y asuntos relacionados, ocasiona reacciones psicológicas a algunas personas que pueden ser de dos tipos completamente opuestos.

El Distrito Fallas, en colaboración con el Instituto Nacional de Fallerología y la AAPFF (Asociación de Afectados por la Prensa Fallera y Follonera), ofrece una descripción de las patologías provocadas por el exceso informativo sobre las falleras mayores de Valencia. Si crees sufrir alguna de ellas, apaga el ordenador de inmediato, vete al kiosco evitando ver las revistas falleras en el escaparate y cómprate el National Geographic para empollarte las costumbres del ornitorrinco en celo. No te curará, pero al menos te distraes.
 

‘Falleritis majorus obsessivus’

Descripción

La falleritis majorus obsessivus es una enfermedad ocasionada por las constantes y agobiantes noticias sobre la Corte de Honor y de la Fallera Mayor de Valencia, que se dan en todos los medios de comunicación valencianos (incluyendo este Distrito) desde julio, cuando empiezan las preselecciones. El agobio que ocasiona esto a algunas personas les produce alteraciones en la conducta y en la percepción que hacen que busquen incansablemente los mínimos detalles sobre la elección de esta figura de la fiesta, e incluso que los vean donde no los hay.

Síntomas

  • Dolor de ojos y de cabeza. La velocidad de lectura de las noticias sobre las falleras mayores de cabeza provoca fuerte agotamiento visual y mental.
  • Dificultades sociales. Los amigos acaban hasta el gorro de oir al afectado/a hablar de la fallera mayor de Valencia, y dejan de llamarle para ir de fiesta o salir al campo o playa los fines de semana.
  • Trastornos de pareja. En los casos más graves, los hombres obligan a la mujer o novia a ponerse peineta y moños para hacer el amor. Ella no suele acceder por el trabajo que ello supone (y lo incómodo que sería para ciertas posturas), lo que produce conflictos conyugales.
  • Síndrome “Matamoros”. En casos muy extremos el afectado o afectada insulta indiscriminadamente a las preseleccionadas, tenga motivos o no.
  • Alucinaciones informativas. Algunos afectados aseguran haber visto noticias sobre las preselecciones de las Cortes de Honor en el Marca o en revistas de caza y pesca.

Tratamiento

La enfermedad suele desaparecer sola una vez pasa la exaltación de las falleras mayores de Valencia, pero puede acelerarse con unas vacaciones en el centro de la selva de Brasil, en la Antártida o en cualquier lugar del mundo donde no sepan qué es la fallera mayor de Valencia, qué es una falla o incluso no tengan ni idea de dónde está Valencia.
 

‘Falleritis majorus hastaloshuevus’

Descripción

El acoso de noticias sobre la fallera mayor de Valencia puede ocasionar el efecto contrario. La falleritis majorus hastaloshuevus consiste en evitar y hasta odiar a muerte todo lo que tenga que ver con las falleras mayores de Valencia, harto el afectado o afectado de ver noticias sobre ellas hasta en los periódicos que pone la señora de la limpieza del despacho cuando friega el suelo. Esta enfermedad, pues, es una reacción de rechazo frente a la invasión del tema fallera mayor en la mente del sujeto, la cual se da sobre todo en aquellos a quienes les importa tres pitos quién sea la representante de los falleros.

Síntomas

  • Evitar pasar delante de los casales. Cuando camina por la calle, el/la enfermo/a de falleritis majorus hastaloshuevus huye de los locales falleros, por miedo a oir una conversación sobre la fallera mayor, su Corte de Honor, o incluso ver a alguna componente de ésta.
  • Depresión traumática y repentina ante noticias de la fallera mayor de Valencia. Si inesperadamente, viendo la tele o leyendo un periódico, encuentra información sobre la fallera mayor de Valencia, el enfermo o enferma sufre un ataque de rabia que le hace gritar incontroladamente, para poco después romper a llorar.
  • Amnesia falleramayoril. Por mucho que oiga el nombre de la fallera mayor de Valencia (que lo oirá aunque no quiera, tal y como se ponen los medios de pesados con este tema), jamás llega a aprendérselo, y menos el nombre de la fallera mayor infantil de Valencia.
  • Fobia léxica a ciertas palabras. El/la enfermo/a, al escuchar palabras como “reineta”, “regina”, “princesa” o “valenciania” o expresiones como “la més bonica de totes les flors”, sufre ataques de nerviosismo que pueden desembocar en un ojo hinchado, pero no de él, sino de la persona que tenga más próxima porque se le puede escapar un puñetazo.

Tratamiento

Sirve el mismo que para la falleritis majorus obsessivus, pero puede ayudar también un curso de yoga por correspondencia o tomarse un termo de tila al día, en especial el día de la elección de la fallera mayor de Valencia.

 

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