Fallas fosforescentes en 2012
Esa es la teoría que sostiene el investigador festivo José María Sacabutx, colaborador del programa radiofónico Veus de festa. Según él, la mayoría de los monumentos falleros que se planten en 2012 emitirán cierto resplandor fácilmente visible de noche. Una de las consecuencias de este fenómeno es que Ruzafa no habrá iluminaciones espectaculares en las calles.
La explicación que da el señor Sacabutx a esta circunstancia es la siguiente. Tras el tsunami ocurrido en Japón en marzo de 2011 y los consiguientes daños en la central nuclear de Fukushima, decidieron verter agua radiactiva al océano Pacífico. Ese agua contaminada llegó a China, país del que se importa a España buena parte de la madera, material que probablemente absorberá radiación. Dado que este material es básico en la construcción de fallas, estos monumentos se vuelven también radiactivos, lo que explica el brillo nocturno.
Quedará de maravilla pasear por la noche y ver las fallas iluminadas por sí mismas con un bonito resplandor verde uranio, pero esto tiene ciertos “efectos secundarios”. Por ejemplo, si hay una churrería cerca, el chocolate saldrá verde, y la gente que pague por ver una falla de especial desde dentro de la valla, corre riesgo de que con el tiempo le crezca un tercer brazo o una mano en la frente. Además, dado que los monumentos más grandes contienen más madera y, por tanto, brillarán más, en las calles Sueca, Cuba y Literato Azorín de Valencia, que es donde normalmente hay grandes iluminaciones pero también se plantan dos fallas de especial, la luz que generen éstas no dejará que se luzcan los arcos luminosos de la calle, por lo que no podrán instalarse.
Otra consecuencia de las fallas radiactivas es que la cremà se hace más espectacular. La radiación potenciará el efecto del fuego, y cuando se queme la falla se volarán los edificios de alrededor y quedará un cráter en el suelo. Será, desde luego, más espectacular, aunque quizá un poco brusco…