Los monumentos de especial


Si eres un poco observador, notarás que las fallas de la sección especial no son como las demás. Ya de primeras, se nota que son bastante más grandecitas que el resto, pero hay otras características que las definen, como son las siguientes.

 

Cuestan un pastón

Dinero, falla con billetes

Las comisiones que plantan fallas de especial trabajan como hormiguitas durante el año para pagarse un bonito monumento. Llega la semana fallera, lo plantan y a los pocos días lo queman. ¿No es una pena quemar tantos miles de euros (más de 72.000 € normalmente)? Hombre, algo de pena sí que da, pero si no los queman, ¿cómo pasan los coches teniendo esos armatostes en medio de la plaza? ¿De qué vivirían los sufridos artistas falleros si no les encargan más fallas para el próximo año?

 

Montan un show para presentar los bocetos

José Luis Moreno presentando las fallas de especial

En muchas de las comisiones falleras de Valencia, no se enteran de cómo será el monumento del próximo año ni los propios falleros. Para asegurarse que eso no les pase a ellas, los falleros de la sección especial le dan un poquito de bombo a sus proyectos de falla alquilando un gran espacio, contratando animación y haciendo exposiciones. De esta manera tan sencilla, los falleros de sus comisiones saben qué plantarán las próximas fiestas (y el resto de la Comunidad Valenciana también).

 

Son muy, muy grandes

Una falla grandecita

Si durante la semana fallera paseas por Valencia y te encuentras una plaza que ha sido engullida por una escultura, ¡ahí hay una falla de sección especial! Algunas de ellas dan la impresión de que han sido colocadas con calzador, y que cuando las quemen, arderá el barrio como Roma cuando a Nerón se le fue la cabeza aquel día. Pero allí están, cada año, y aún dejan suficiente espacio a su alrededor para que la gente pueda apretujarse alrededor y verlas más o menos bien.

 

Para verlas de cerca hay que pagar…

"Taquilla" para ver una falla de especial

Muchas de las fallas de sección especial tienen un elemento en común: la taquilla (que muchos desearían que la quemaran con el monumento). Para observar de cerca los detalles y letreros del monumento, o bien te tienes que comprar un catalejo, o bien hay que pasar por caja para adquirir una entrada a la falla. Si decides entrar en la falla, podrás hasta tocarla y descubrir los pequeños detalles de su construcción, pero jorobarás a más de uno que quiere fotografiarla desde fuera. En cualquier caso, estarás en una situación privilegiada para contemplar la falla, pero tampoco te quedes demasiado tiempo dentro para amortizar la entrada, no sea que te confundan con un ninot y quemen con ella. Pero si no entraba en tu presupuesto pagar las entradas de las fallas de especial, ¡no te preocupes! Hay algunas que no cobran y que te dejan acercarte un poco más.

 

 …Y para verlas de lejos hay que hacer cola

Mucha gente viendo una falla de especial.

Las fallas de especial suelen estar rodeadas de una nube de gente que las 24 horas del día gira alrededor de ellas. Hay que pensarse dos veces el penetrar en el mogollón, porque una vez que entras es difícil salir. ¡Te arrastran! Y no pienses que yendo a altas horas de la madrugada podrás ver mejor la falla, porque sea la hora que sea, un montón de visitantes se apretuja alrededor de la valla que rodea al monumento. Cuando la muchedumbre te expulse después de más de media hora dando la vuelta a la falla, puedes ir a tomarte unos buñuelos mojados en tila para calmarte el estrés de la visita. Aún así, un consejo masoquista: no te pierdas la experiencia (yo lo hago cada año).

 

Salen siempre por la tele

¿Dónde está el resto de la falla?

Si durante marzo tienes el valor de ver los informativos, verás que hablan de vez en cuando de las Fallas. ¿Y qué fallas salen por la tele? La del Ayuntamiento, claro está, y las de sección especial. A medio montar, montadas, por el día, por la noche, en la cremà… Vamos, hasta en la sopa. Son la imagen de los monumentos falleros en toda España y todo el mundo, y así pasa, que luego vienen turistas a Valencia… y ven que la mayoría de fallas son mucho más pequeñas.

 

Este artículo fue seleccionado por la Federación de Fallas de Sección Especial, para aparecer en el suplemento que insertó en el diario Las Provincias del 14 de marzo de 2002. Actualizado en enero de 2010.