Humor


En esta sección encontrarás una visión desenfadada de lo que es la fiesta fallera, aunque no por ello exenta de información como, por ejemplo, unos consejos útiles para sobrevivir los días de Fallas.

 

Llegar descansado a la semana fallera

Si quieres disfrutar de todo lo que ofrecen las Fallas y evitar pasar por la UVI el 19 de marzo, te recomiendo que antes de que llegue el 15 de marzo, te relajes y descanses. Las Fallas es una fiesta de no parar las 24 horas de día, así que tienes que llegar preparado, con fuerzas y muchas ganas de disfrutar. ¡Ya descansarás el día 20, pegando una cabezadita en el trabajo cuando no esté el jefe!

 

El mejor vehículo: tus piececitos

El mejor transporte para moverte en Fallas son unas buenas zapatillas, que además no gastan gasolina ni contaminan. El coche particular es mejor olvidarlo, ya que hay centenares de calles en Valencia cortadas desde el 1 de marzo, y el tráfico por el centro histórico (donde se concentran muchos puntos de interés de la fiesta) está prohibido en esas fechas. Si tienes que ir lejos coge un autobús, o mejor aún el metro, que seguro que no encuentra ninguna calle cortada.

 

¡No te pierdas!

Si no eres de Valencia, y aun siéndolo, entérate bien de dónde está cada monumento, calle adornada, acto, etc., que quieras visitar. El centro de Valencia es como el laberinto del Minotauro, con calles estrechas y sinuosas, por lo que es fácil perderse por allí. En cambio, el ensanche, por ser completamente distinto, tiene el mismo problema: todas las calles son iguales, y te puedes despistar a la mínima ocasión. Hazte con un plano de situación, que ganarás tiempo (lo necesitarás para ver tantas cosas).

 

¡Cuidado con los petardos!

La pirotecnia en Fallas está tan presente que te la puedes encontrar en tus pies. Niños y mayores tiran petardos por la calle, pero no te preocupes, que no te volarán la pierna porque normalmente son muy flojos. Eso sí, hay que ir con un poco de ojo para esquivarlos. No es necesaria una armadura, aunque sí algo de pericia para detectar explosivos cercanos.

 

No te acerques demasiado a la mascletà

¿No has visto nunca una mascletà? ¿Tienes intención de ver alguna? Haces bien, pero te aviso que hacen bastante ruido: son como la guerra de Afganistán, pero sin Bin Laden. Si vas a la plaza del Ayuntamiento, que es donde hacen las más grandes, te aconsejo que el primer día no te pongas cerca de la valla, y menos donde está el final de la mascletà, porque igual te quedas blanco del susto. No es bueno taparse los oídos en una mascletà, por si se te ocurre la idea: mejor abre la boca.

 

A quien trasnocha, San José le ayuda

Cuando llega la noche, ¡es el momento! Los visitantes ávidos de contemplar con calma las fallas más importantes sin que un montón de cabezas les tape, tienen su oportunidad de madrugada. Aunque sigue habiendo gente dando vueltas a los monumentos, no es tanta como por las tardes. Además, las calles tienen una imagen diferente, con las fallas iluminadas con potentes focos y, en las zonas donde a la comisión fallera le llegó el presupuesto, imponentes arcos de luz.

 

Ponte morado de buñuelos y chocolate

Dado el desgaste que lleva a visitantes y falleros semejante fiesta, donde no se para de caminar, bailar y trasnochar, es muy aconsejable detenerse de vez en cuando a llenar el depósito en una parada de buñuelos, que las hay por todas partes en Fallas. Sobre todo, es un placer de dioses desayunar chocolate con buñuelos, o tomarlo a altas horas de la madrugada entre falla y falla visitada. ¡Se me hace la boca agua de pensarlooo!