Regino Mas, artista mítico


Falla Plaza del Mercado (1944). 'La llei de l'embut'.Ningún artista fallero ha tenido tanta relevancia en las fiestas josefinas como él. Regino Mas (Benifaió, 1899 – Valencia, 1968) empezó su vida profesional como pintor y aprendiz de escenografía, pero ya de muy joven sintió el deseo de construir fallas: fue en 1918 cuando plantó su primera falla, un año después de pintar los ninots del artista Enrique Guillot, para el cual trabajaba.

Desde entonces, su trabajo fue muy abundante, y sobre todo, de calidad. Su lista de premios es interminable, y fue el primero que construyó fallas de grandes dimensiones en las cuales no faltaba la sátira. Quería que la historia de sus catafalcos estuviera bien contada dando mucha teatralidad y humor a las escenas, a la vez que el remate era normalmente muy elegante. Es evidente el buen hacer de Regino Mas al comprobar que hay nada más y nada menos que cinco ninots indultats suyos en el Museo Fallero (los de los años 1941, 1942, 1944, 1947 y 1958).

'Ninot indultat' de 1942, procedente de la Falla D. Juan de Austria-Pascual y Genís.Este gran artista hizo mucho por la profesión. Empezó siendo presidente de la Asociación de Artistas Falleros antes de la guerra civil, y posteriormente a la contienda, fundador del Gremio Artesano de Artistas Falleros en 1943 y maestro mayor del mismo durante 22 años. También promovió la construcción de la Ciudad del Artista Fallero en el barrio valenciano de Benicalap, con viviendas y talleres para mejorar las condiciones de trabajo de los artistas que construyen las fallas. Por si fuera poco, también propuso en 1934 que cada año hubiera un ninot indultat, es decir, un ninot que no se quemara, para formar un museo con las mejores figuras falleras de la historia: el Museo Fallero.

Pero su obra fue más allá de las Fallas. Participó como escenógrafo en superproducciones cinematográficas rodadas en España como La caída del Imperio Romano (1964) y construyó la marioneta de la perrita Marilyn, muy conocida por un programa de TVE de los años 60. También estuvo una larga temporada construyendo carrozas en la República Dominicana.

Trabajó hasta su muerte, ya que falleció al caer de un andamio de su taller en 1968, precisamente situado en un lugar que impulsó él: la mencionada Ciudad del Artista Fallero.

Estas son algunas de sus mejores fallas: