Expo y Barcelona 92 tuvieron fallas


Es indudable que 1992 fue un año muy especial para España, dado que en él se celebraron dos acontecimientos mundiales en nuestro país: la Exposición Universal de Sevilla, y los Juegos Olímpicos en Barcelona. Como en Valencia no se celebró nada especial aquel año, fueron los valencianos los que salieron a aquellas dos ciudades a que se les viera. ¿Y qué mejor manera que con fallas?

Falla en la Expo 92 de Sevilla

En octubre de 1992, se plantó una falla delante del pabellón de la Comunidad Valenciana en la Expo 92. Fue la ganadora del concurso que convocó la comisión Valencia Expo 92, y la sufragó la Diputación de Valencia. Su lema era De Valencia yo te traigo… y representaba en su parte central un Miguelete vestido de saragüell (traje típico valenciano) abrazando a la Giralda vestida de andaluza, en señal de afecto y hermandad entre Valencia y Sevilla. Este monumento costó diez millones de pesetas, medía 12 metros de altura y lo construyó el artista fallero José Puche. La falla estuvo plantada sólo dos días, del 8 al 10 de octubre, quemándose en este último ante miles de visitantes a la Exposición Universal.

Falla en el puerto de Barcelona, con motivo de los juegos olímpicos de 1992

La falla que el Comité Olímpico Organizador Barcelona 92 eligió para los Juegos Olímpicos asombró a los barceloneses e incluso a los valencianos. Se trataba de una enorme esfera terrestre blanca coronada con una torre de 25 platos, cada uno con el nombre de cada ciudad que hasta entonces había sido sede de los juegos olímpicos modernos. Encima de los platos había una tarta de cumpleaños. El monumento estaba situado en la dársena del puerto, dentro del agua, y se iluminaba por la noche. Su estilo era muy vanguardista, como es habitual en el artista fallero que la diseñó, Manolo Martín. Él fue el artífice del Pinocho de la Falla Na Jordana 2001, por ejemplo. Esta falla acuática se quemó el 24 de julio de 1992.

Falla del Ayuntamiento de Valencia en 1992

Yéndonos a Valencia y en la semana fallera, nos encontramos en 1992 con muchos monumentos que aludían claramente a la Expo o a Barcelona 92. Así, dando un paseo por la ciudad, era fácil encontrar ninots representando a Curro y a Cobi, las mascotas de ambos acontecimientos. La falla del Ayuntamiento de Valencia de ese año representaba el logo de la Expo 92, y encima de él una sevillana, concretamente la “Bailaora” de Mariano Benlliure. Alrededor de ella, multitud de “Curros”, todo el mundo bailando sevillanas, y críticas al Gobierno por no haber tenido presupuesto para Valencia en ese año tan señalado.