El italiano que fue a la cárcel por plantar una falla


¿Qué hacía un italiano plantando una falla en el centro de Valencia en 1820? ¿Y qué falla sería para que por ello le mandaran a la cárcel? Esta es la curiosa historia de este monumento fallero, que por cierto es el más antiguo del que se tiene constancia, y de su autor.

Calle de Zaragoza, sobre 1904.

Seguro que el señor Félix Casalis no se imaginaba que dos siglos más tarde se hablaría de aquella falla que se le ocurrió plantar cerca de su bar. Y no es para menos, porque aparte de la fatídica consecuencia que tuvo para él, es la más antigua de la que se tiene constancia hoy en día (data de 1820).  En efecto, encontrar documentación fallera anterior a 1849 (año de la primera crónica publicada) es más difícil que encontrar a Pablo Iglesias en la Catedral de Valencia, edificio próximo al lugar de los hechos.

La historia es la siguiente. Félix Casalis, italiano de nacimiento pero residente en Valencia, era el dueño del Café del Sol situado en la calle de Zaragoza de esta ciudad (vía que iba desde la plaza de Santa Catalina, que estaba en la puerta de la iglesia del mismo nombre, hasta la puerta de los Hierros de la catedral). Descontento con el rey de aquel entonces, Fernando VII, Casalis plantó en la víspera de San José una falla en la plaza de Santa Catalina donde satirizaba al monarca, en la cual aparecía el personaje mitológico Faetón escalando el sol. Pocos días antes (el 10 de marzo de 1820), el monarca se vio forzado a jurar la Constitución tras diversas sublevaciones provocadas por su imposición del absolutismo en España. La broma no gustó nada a las autoridades y el italiano acabó en la cárcel de San Narciso, donde según la crónica gritaba “¡La muladeta fal-la ma perdutto!”.

Ubicación de la antigua calle de Zaragoza (plano de Valencia de 1853).

Este relato lo publicó el impresor José de Orga casi seis décadas después de ocurrir, en 1878, concretamente en el Ansisam de totes herbes de Constantí Llombart, siendo reproducido varias veces en años posteriores. Sin embargo, que sea más difundido no quiere decir que sea cierto, por lo que los investigadores Javier Mozas y Luis Fernandez, ambos miembros de la Associació d’Estudis Fallers (AdEF), y Luis Coll, decidieron verificar la historia y, efectivamente, descubrieron que Félix Casalis existió realmente. Nacido en el Piamonte italiano en 1763, se fue a vivir a Barcelona y se casó con una mujer de esta ciudad. El matrimonio junto a los tres hijos que tuvieron se mudaron a Valencia en los primeros años del siglo XIX, abriendo diversos cafés y licorerías hasta tener el Café del Sol. Falleció aproximadamente en 1841.

La veracidad de la falla de Casalis tiene una gran importancia porque así se constata que es la más antigua conocida hasta ahora. Y para la comisión de Reina-Paz-San Vicente supone convertirla en la más longeva de la ciudad, ya que la antigua plaza de Santa Catalina estaba en lo que es ahora su demarcación, e incluso muy próxima al lugar donde plantan ahora el monumento.

Falla Reina-Pau-Sant Vicent de 2017, plantada muy cerca de donde estuvo la falla de Félix Casalis en 1820.