El pavo del ayuntamiento


El artista fallero Vicente Luna ha plantado 12 fallas en la actual plaza del Ayuntamiento de Valencia, siendo la de 1976 una de las más recordadas. De hecho, en una encuesta realizada por un diario local en 1992 entre lectores y especialistas de la fiesta, fue considerada la mejor falla que se ha plantado en esa privilegiada ubicación.

El monumento de la plaza del Caudillo de aquel año tenía como lema La vanidad, y para representar este concepto, el artista situó en el remate un gran pavo, una figura tan majestuosa como laboriosa en su construcción: estaba formada por una estructura de vareta (varas de madera entrecruzadas), en la cual se clavaron una a una las plumas. El animal estaba posado sobre un casco dorado, y éste sobre un escabel, haciéndolo así más fanfarrón si cabe.

En sus escenas, la falla criticaba la soberbia del ser humano y los males que de ella se derivaban. En una de ellas se reproducía la entrada de un parador llamado “La Pebrera”, de donde salían mujeres tan emperifolladas que parecían indígenas africanas, lo cual parodiaba los paradores falleros de la época en los que la alta sociedad presumía de su poder y dinero. En otro lado de la falla, un pescador mostraba un gran pez que supuestamente había capturado, pero se le notaba la trampa porque no le había quitado la etiqueta de donde la había comprado. Otros ejemplos de fanfarronería que el artista plasmó fueron un jeque árabe que presumía de macho con su harén, donde todas estaban embarazadas (incluso la perrita), la abuela a la que pintan joven y guapa por vanidad, un militar que iba con una muleta por el peso de las medallas, y un cazador con sus trofeos de caza, entre los cuales estaba el de su perro.

Pero el elemento que más polémica causó fue una figura separada del resto de la falla que se llamaba el “rey de la carambola”. Se trataba de una estatua de un señor bajito y gordo, vestido elegantemente, con un taco de billar en una mano y subido a un burro, que muchos interpretaron como una parodia al monumento ecuestre de Franco que había en la misma plaza donde se plantó la falla y que se retiró en 1983. A pesar de que el artista recibió varias amenazas por ello (hay que tener en cuenta que Franco murió sólo cuatro meses antes de aquella semana fallera), no retiró el ninot.

Por último, cabe destacar otra curiosidad de esta falla: fue la portada del disco que se editó con un pasodoble dedicado a su artista, Vicente Luna.

 

Origen de las fotos: archivo particular; ‘Vicent Luna, l’art de fer falles