Corazón ‘partío’ entre independizarse o no de JCF


El colectivo fallero tiene el corazón ‘partío’ entre independizarse o no del Ayuntamiento de Valencia, y es de izquierdas pero conservador. Es una de las conclusiones de la encuesta sociológica que encargó el Ayuntamiento de Valencia a falleros, y que además de arrojar resultados ha hecho que la Interagrupación de Fallas arrojara los perros al concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset.

Los falleros y falleras de Valencia siguen sin ponerse de acuerdo en que si quieren o no independizarse del Ayuntamiento de Valencia. Así se desprende de la encuesta sobre la percepción social del colectivo fallero realizada por la concejalía de Cultura Festiva, y que también arroja conclusiones como que ven muy importante la declaración de las Fallas como Patrimonio de la Humanidad, que valoran por igual el monumento y la indumentaria, y que el principal problema de la fiesta son los vecinos.

La encuesta, realizada a una muestra de 963 personas que representa a los más de 45.000 falleros mayores de 18 años y residentes en Valencia, elabora un perfil personal y sociológico del fallero, y refleja su opinión sobre la fiesta a la que pertenece. Así, se podría decir que el perfil tipo del fallero es alguien que tiene la falla en su barrio (68,4%), que está en ella por su familia (39,9%) y por tradición (41%), que en su casa hay entre 2 y 3 falleros o falleras (la media es de 2,48 por hogar), que en sus ratos libres le gusta ver la televisión (65%),  que se siente tan valenciano como español (73,3%), que se declara católico no practicante (55,2%) , que habla normalmente en castellano y en ocasiones en valenciano (37,8%), que sabe leer en esta última lengua (95,5%) y que es de izquierdas o de centro izquierda políticamente (45,4%) aunque son poco amigos de los cambios en la actividad fallera pero sí de un nuevo Congreso Fallero (84,1%). Ahora bien, como se decía anteriormente, no hay diferencias significativas entre el grupo que quiere la independencia de Junta Central Fallera respecto al Ayuntamiento de Valencia (48%) y el que prefiere quedarse como está (48,9%), con lo que el debate de este tema tan trascendental de la gestión de la fiesta sigue lejos de una conclusión clara.

Por otro lado, el concejal de Cultura Festiva Pere Fuset tiene que estar contento porque las novedades producidas durante su mandato por las que pregunta, han gustado bastante a los encuestados. La que más, que el Museo Fallero sea reconocido oficialmente (93,8% lo valora positivamente), siguiéndole la apertura del balcón del Ayuntamiento para ver la mascletà (85,8%), el traslado de la Exposición del Ninot al Museo de las Ciencias Príncipe Felipe (80%), y el realizar campañas de imagen para promocionar la fiesta en lugar de elegir el cartel como se hacía anteriormente (75,8%). No han gustado tanto otras propuestas, aún no llevadas a la práctica, como adelantar el horario de verbenas y castillos de fuegos artificiales, que las cortes de honor sean de hombres y mujeres, mantener la banda como obligatoria, o retrasar el montaje de las carpas, aunque sí parece buena idea para los encuestados las consultas directas a falleros, usar materiales más ecológicos en las fallas o convocar un Congreso Fallero.

Lo que ha causado más reacciones ha sido que los falleros consideraran a los vecinos como su mayor problema (visto así por un 47,7% de los encuestados). El eterno problema entre falleros y vecinos se manifiesta así estadísticamente, lo que ha provocado que la Federació d’Associacions de Veïns de València emitiera un comunicado pidiendo que no se distinga entre fallero y vecino, y pidiendo un esfuerzo por llegar a consensos y paz entre ambos colectivos. Esta federación, asimismo, valora la importancia de las Fallas para la dinamización de Valencia pero echa de menos más diálogo para mejorar la convivencia. El segundo problema más preocupante para los falleros es el económico (23,1% de las respuestas), en el cual pervive el fantasma de la crisis económica general, y el tercero la burocracia de los permisos (17%). Cabe destacar que un 5,1% de los encuestados considera a la propia Junta Central Fallera como un problema.

Los resultados de este estudio se han presentado esta mañana en el Ayuntamiento de Valencia, tras lo cual la Interagrupación de Fallas ha declarado en un comunicado que no los reconoce porque no saben la “intencionalidad” del estudio, y por haber percibido supuestas irregularidades en su realización. También inciden en el problema con los vecinos, manifestando su voluntad de diálogo, y rechazando la presunta utilización de la encuesta por el diario Levante-EMV y por los representantes políticos.