Ya la tienen levantada… la falla municipal


No hay quien la haya levantando tanto como Manolo García (hablamos de una falla, claro). Casi 43 metros de torre subieron ayer al tombe (bueeno, con un poquito de ayuda de grúas) unas 300 personas en la plaza del Ayuntamiento, para una falla que está dando que hablar.

La plantà de la falla municipal de Valencia será recordada por muchas razones, una de ellas que con su altura -la más alta de la historia- el remate se haya plantado “al tombe”, es decir, con fuerza humana. Más de 300 falleros y personalidades, unos estirando y otros aguantando con estructuras metálicas, subieron pasadas las seis de la tarde la parte central de la torre de telecomunicaciones en un lento proceso que duró casi dos horas. Una de las razones de la lentitud fue que dos trabajadores del taller de Manolo García, el artista fallero, entraban al armazón de madera frecuentemente para cambiar de sitio los anclajes. Por razones de seguridad, se utilizaron dos grandes grúas que sujetaron la enorme pieza.

La “fuerza bruta” estaba compuesta por tres centenares de personas entre las que se encontraban falleros, las falleras mayores y cortes de honor de València, alumnos del ciclo formativo de artistas falleros, y políticos incluyendo al presidente de la Generalitat Valenciana, Ximo Puig, y al alcalde de València, Joan Ribó. Todos ellos alzaron la pieza que, según el notario presente en el lugar, alcanzó la altura de 42,89 metros, más de lo que tenía previsto el artista fallero. Se convierte así en la falla más alta que se ha plantado en la historia hasta el momento.

La subida de la torre fue un espectáculo que muchos no quisieron perderse a pesar de su lentitud. Sin embargo, una vez situada en su lugar, se avivó la controversia al verse una falla muy diferente a lo que se está acostumbrado en la principal plaza de la ciudad, en especial porque lo que se ve desde ayer tarde es una gran estructura de madera vertical. No obstante, aún queda mucho por montar y la opinión de los escépticos aún puede variar cuando vean el monumento completo, que por unas cosas o por otras seguramente será de los más señalados en la historia reciente de la fiesta.