Éxito de la primera mascletà con erección


Indumentaria y pirotecnia se unieron ayer por la noche en una mascletà que, con el nombre Amstel Nit de l’Espolín, mostró el ídem de la fallera mayor en fuego y tuvo una erección, la del terremoto final, que se elevó hasta los 45 metros.

Espolín de la fallera mayor de Valencia, en la mascletà vertical.

Éxito de la mascletà vertical de Ricardo Caballer que se disparó ayer a las ocho de la noche en la Alameda. En efecto, miles de personas acudieron al lugar para ver este novedoso disparo que tenía como principales puntos fuertes una representación en fuego del espolín de la fallera mayor de Valencia, Raquel Alario, en una estructura de 400 metros cuadrados a 50 metros de altura, y un terremoto final elevado hasta los 45 metros con grúas. Pero además, este espectáculo pirotécnico combinó mascletà con castillo de fuegos artificiales, en los cuales se pudieron ver nuevos efectos y luces de 12 colores; y su potencia fue nueve veces más potente que una en la mascletà de la plaza del Ayuntamiento, a lo que contribuyó especialmente su final con 1.000 truenos en posición horizontal y con otros 1.000 en vertical.

Vicente Enguídanos, maestro sedero conocido como “El último Velluter” (la única persona capaz de tejer a mano el terciopelo de la indumentaria tradicional valenciana), y Ricardo Caballer (de la pirotecnia RICASA), fueron los encargados de encender la mecha de esta particular mascletà que reunió indumentaria tradicional y pirotecnia.