Pérez Galdós-Maestro Sosa, de 0 a 75 en tres artistas


Tres artistas (Vicente Maldonado, Eva María Cuerva y José Luis Platero) pondrán a la Falla Pérez Galdós-Jesús-Maestro Sosa de 0 a 75 años.

Para una comisión fallera llegar a los 75 años de existencia es motivo de orgullo. Por ello, la Falla Pérez Galdós-Jesús-Maestro Sosa ha querido celebrarlo plantando una falla que incluye una reproducción del primer monumento que plantó esta comisión. El proyecto lo realizará José Luis Platero, quien contará con Vicente Maldonado en el guión y Eva María Cuerva en el diseño en tres dimensiones.

 

DE CERO A 75 (historia de la comisión contada por sus falleros)

Corría 1942, pocos años después de finalizar nuestra guerra civil y en el apogeo  de la Segunda Guerra Mundial,  en medio de la época del estraperlo y el racionamiento, cuando la prioridad para la mayoría de valencianos  era no pasar hambre, un grupo de vecinos del barrio –seguramente para tratar de olvidar penalidades- se embarcaron en la creación de una comisión para plantar una falla que se añadiría a las 71 que en marzo de 1943 se plantaron en Valencia.  Ahí nació la falla Pérez Galdós, Jesús, Maestro Sosa y adyacentes.

En ese año el Valencia C.F. se proclama Campeón de Liga –que distinta situación a la de ahora- el mítico jugador Mundo se proclamó “pichichi” de la liga española con 27 goles en su haber.  La Crida se hizo el sábado 13 de marzo desde el balcón del Ayuntamiento.

En los 75 años desde que se fundó nuestra comisión, las sucesivas generaciones de falleros –en muchos casos padres, hijos y nietos-  han sido testigos de los cambios de nuestro país de nuestra ciudad y especialmente del  entorno de nuestro barrio: desde la vía del tren que pasaba por Maestro Sosa y atravesaba Pérez Galdós, la fábrica de Vilarrasa (cuya torre con el reloj forma parte de nuestro escudo).  Desde plantar la falla y disparar las mascletás en medio de la Avenida de Pérez Galdós,  a ser durante muchos años la circunvalación de Valencia llamada Tránsitos pasando después a convertirse en la vía rápida que es hoy y que esperamos quede pronto superada por la ronda exterior y se convierta  en un bulevar tranquilo y con escaso tráfico como están intentando diversas asociaciones de vecinos del entorno.

Años heroicos en los que para poder publicar un inocente llibret de la falla infantil teníamos que obtener el permiso previo de la Censura quien autorizaba una vez revisado el original,  pero no antes de que hubiéramos informado hasta del tipo de papel en que se iba a imprimir, además del título, autor, editor y número de ejemplares.

Como el lector podrá imaginar entre  el momento en que el autor presentaba  el original para su censura en la Delegación Provincial de la Secretaría correspondiente  hasta que se recibía la autorización  firmada por el Jefe de la Censura, y con el visto bueno del Delegado Provincial, a los falleros y especialmente al autor del llibret la camisa no le llegaba al cuerpo por el riesgo real de pasar alguna noche en un calabozo de la Dirección General de Seguridad o la multa correspondiente.

Con algún paréntesis, fuimos plantando fallas un año tras otro, teniendo nuestra comisión  el privilegio de que grandes artistas falleros, en el inicio de sus carreras  construyeron nuestras fallas, tal es el caso del madrileño de nacimiento pero valenciano de adopción  Julián Puche, fundador  de una saga de grandes artistas que  hizo nuestra  falla del año 1945. También  Ricardo Rubert  autor en 1963 del  famoso Caballo de Troya del Ayuntamiento  nos construyó en sus inicios la falla de 1956.

Como en aquellos años,  los fines de semana y veranos se pasaban en casa por motivos obvios, en nuestra comisión había una intensa actividad artística en cuanto a representación de obras de teatro valenciano en diversos foros,  incluso se participó representando en formato radiofónico en los estudios de Radio Nacional de España en Valencia.

Así fueron transcurriendo los años siempre con problemas sobre todo económicos, con altibajos para una vez quemadas las fallas la noche de San José, renovar desde el día siguiente el empuje y la ilusión  para un  nuevo ejercicio.

Sin duda el mejor símil de la leyenda del “Ave Fénix”  es una comisión de falla. Pregunten a sus componentes.