Manolo García intentará plantar de nuevo la falla municipal


Manolo García (el artista fallero, no el que canta) no se cansa de plantar la falla municipal y seguirá presentándose al concurso en años sucesivos para continuar haciéndola, manden en el Ayuntamiento de Valencia de derechas, de izquierdas, de arriba o de abajo.

Manolo García en la falla municipal de 2016 (foto de agencia)

Con la falla municipal ya terminada en la plaza del Ayuntamiento de Valencia, su artista Manolo García realizó una rueda de prensa donde desveló algunos detalles técnicos de la misma y su deseo de seguir haciéndola.

El monumento, de lema Fallas en el mundo, se pensó con esta temática para apoyar la candidatura de la fiesta para que la UNESCO la considere Patrimonio Inmaterial de la Humanidad. Asimismo, también es un homenaje a los artistas y artesanos valencianos, tanto los relacionados con las Fallas como los de sectores como el mueble, el juguete o la cerámica.

Falla del Ayuntamiento de Valencia 2016

Su artista ha afirmado que lo más difícil fue unir las piernas de la figura central a la cintura, y que el trabajo en madera es pura artesanía con varas muy finas de chopo y pino. Alrededor de este remate de 23 metros de altura hay cinco reproducciones de las cinco fallas que más han impactado en la plaza del Ayuntamiento en las últimas décadas, desde la Torre Eiffel, pasando por la Estatua de la Libertad, el David, el Moisés y el Concorde. En ese Concorde viajan la fallera mayor de Valencia y su corte, y políticos como Joan Ribó o Pere Fuset. Rodea la falla un anillo en que la frase “Fallas en el mundo” se reproduce en cinco idiomas, destacando así el carácter internacional de la fiesta.

En la falla se han empleado 22 metros cúbicos de madera de chopo para vareta y 35 metros cúbicos de madera de pino para armazones y caballetes. La pintura utilizada, de la marca Blatem, tiene una gran resistencia a la intemperie y una excelente cubrición, además de ser respetuosa con el medio ambiente, pues su combustión emite menos sustancias contaminantes a la atmósfera que otras.

García se siente “orgulloso de poder plantar esta falla por tercer año consecutivo, y espero poder hacerlo más años, me haría mucha ilusión”, tanto a él como a su equipo, diez personas que han trabajado durante seis meses en este monumento.